Ruta por Bélgica:

Brujas – Parte 1/2

¡Bienvenidos viajeros! En esta ocasión nos adentramos en la región de Flandes, una de las tres regiones de Bélgica, junto con Valonia y Bruselas, para conocer la ciudad de Brujas. 

Flandes comenzó como el condado de Balduino I de Flandes (Brazo de Hierro) en el S IX, posteriormente ampliado y unido a la Casa de Borgoña (región de Francia) y a la Casa de Habsburgo. Por ello, a lo largo de la historia, la palabra Flandes se ha empleado para designar las zonas de habla Flamenca (Neerlandés) variando la estructura política a lo largo de los siglos.

TrenNosotras llegamos a Brujas en tren desde Bruselas 

De esta región, nosotras visitamos las ciudades de Brujas, Gante y Amberes, con Brujas como “base de operaciones”.

Día 1:

Lo primero que hicimos en Brujas (Brugge) fue un Free Tour de 2 horas por la ciudad, y es lo mejor que pudimos hacer, porque nos ayudó a ubicarnos para poder conocer las cosas a nuestro aire a lo largo de los días.

GROTE MARKT 

Brujas también cuenta con una Gran Plaza (Grote Markt) o plaza del mercado. Esta es de origen medieval, y llegó a ser el centro del comercio textil de Europa, ya que en ella se vendía el famoso Paño de Flandes. En su centro nos encontramos las estatuas de Jan Breydel y Pieter De Coninck, héroes locales de la famosa Batalla de las Espuelas de Oro en el S XIV entre Francia y las milicias flamencas. Y si nos fijamos en las fachadas de los edificios de la plaza (muchas de ellas casa gremiales), veremos el mismo estilo escalonado en la mayoría de ellas, propio del llamado estilo Borgoñón, característico de los territorios de Borgoña (de los que formó parte Brujas) y que predomina en gran parte de Flandes. En uno de estos edificios fue aprisionado el rey Maximiliano I (el padre de Felipe el Hermoso), por el propio pueblo de Brujas.

Grote Markt

Maximiliano I, emperador del llamado Sacro Imperio Romano Germánico se casó con María de Borgoña, anexionando Flandes (entre otras zonas) a su imperio en el S XV. ​Cuentan que tras la muerte de su esposa mientras montaba a caballo, el rey asume la regencia de forma muy estricta y se involucra en conflictos bélicos subiendo los impuestos a los ciudadanos, por lo que estos lo encierran para mostrar su descontento y apaciguar la revuelta. Tras liberarlo, el monarca en represalia prohíbe los festejos. Los ciudadanos de Brujas, organizan una celebración en su honor, con bufones y disfraces y le solicitan dinero para construir un nuevo manicomio, a lo que Maximiliano responde “¡Cierren las puertas de Brujas, que ya tienen un manicomio!” con lo que los ciudadanos de esta ciudad se ganan el sobrenombre de Locos de Brujas  o “Brugse Zotten” (la popular cerveza Brugse Zot se crea en recuerdo de esta historia).

Otro edificio que destaca en la plaza es el Historium Bruges, de estilo neogótico, y en cuyo interior encontramos un museo que narra la historia de Brujas medieval con ayuda de realidad virtual.

Belfort

BELFORT O CAMPANARIO DE BRUJAS 

En la propia plaza nos encontramos este edificio medieval, que forma parte del conjunto de Campanarios y Torres de Bélgica y Francia como Patrimonio de la Humanidad.

Se erige sobre los cimientos de una antigua torre del S XIII empleada como almacén de lanas que, tras quemarse en un gran incendio, se reconstruyó en piedra, incorporándose nuevos elementos con el paso de los siglos, hasta añadir la corona neogótica y el reloj.

Gracias a las campanas los habitantes de Brujas del medievo eran avisados del toque de queda para dejar de trabajar (ya que con poca luz no estaba permitido) y se les hacía saber la hora a partir de la cual no estaba permitido salir a la calle sin antorcha. De igual forma se anunciaban las festividades y otros sucesos, algo así como “la radio” del momento. 

Actualmente es visitable y en su interior se narra la historia de la torre, y tras los más de trescientos escalones se pueden disfrutar las mejores vistas de Brujas. Totalmente recomendable. 

Brujas desde el campanario

Construcción de estilo Borgoñón

Gastroconsejo:  muchas son las comidas típicas de Brujas, pero con nos podemos marchar sin probar los mejillones con patatas (suena raro, pero se suelen servir como combo y de verdad que es todo un manjar). Los mejillones son traídos del cercano mar del norte y servidos en la propia olla en la que se cocinan al vapor, principalmente con vino y apio. Y las patatas son las famosas patatas fritas belgas, presentes en todos los restaurantes y en muchos puestos callejeros, ya que aunque en gran parte del mundo se consideran un invento francés (en Estados unidos se las llama “French Fries”) en Bélgica afirman que ellos las inventaron durante la gran helada del S XVIII, que congeló el río impidiendo la pesca, lo que obligó a los pescadores a cortar las patatas en forma de peces pequeños y freírlas después. ¡Hay hasta un museo de la patata en esta ciudad! El Frietmuseum, por si queréis saber más sobre la historia de este tubérculo.

Mejillones con patatas

MUSEO DE LA CERVEZA

Nosotras empleamos la tarde en visitar este museo, que narra de forma interactiva la historia de la cerveza y el papel que Bélgica ha jugado en la misma. Desde su inicio en Mesopotamia y su desarrollo en Egipto, pasando por su introducción en Europa por los griegos y romanos, y su impulso en la Edad Media mediante los monasterios. De estos monasterios, destacan los de la Orden de Trapa, a los cuales se les debe la hazaña de incorporar lúpulo a las cervezas (en concreto a Santa Hildegarda en la Alemania del S XI), que por su poder antiséptico aumentaba su duración. Aún quedan cervezas Trapistas o Trapenses producidas en monasterios con altos estándares para obtener el sello de autenticidad.

También se habla de la figura de Gambrinus, personaje icónico de la cerveza, cuya figura se cree basada en Juan I de Brabante (Duque de Brabante en el S XIII) o Juan Sin Miedo (Duque de Borgoña en el S XIV), ya que ambos gobernantes fomentaron la producción de cerveza en Países Bajos y Bélgica para paliar el hambre y como producto a exportar.

Museo de la cerveza

Tras aprender sobre los diferentes estilos de cerveza en el mundo, se puede realizar una cata en la planta alta del museo, donde hay cientos de variedades, entre las que poder degustar las Trapenses (servidas tradicionalmente en copas tipo cáliz), cervezas de una sola fermentación (para pedirlas se levanta el dedo meñique) o las de estilo belga de doble fermentación (para las que hay que levantar el meñique y el índice), todo un arte. 

Consejo práctico: realizar un paseo nocturno por Brujas. Los canales y la iluminación hacen de la experiencia algo mágico. 


Canales iluminados

Paseo nocturno

Y aquí finaliza nuestro primer día en esta ciudad de cuento ¡pero aún queda mucha historia que contar!

Si tienes más curiosidad sobre Bélgica puedes leer el viaje por Bruselas aquí.

¿No te quieres perder ningún viaje ni ninguna historia?
Suscríbete gratis a nuestro blog y te avisaremos cuando publiquemos nuevo contenido.

Sin comentarios aún

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *