Las minas de Río Tinto
¡Hola viajeros! Estoy de vuelta para compartiros esta excursión al paraje más parecido a Marte que podemos encontrar en la tierra, el Parque minero de Riotinto.
Esta explotación minera se encuentra en la provincia de Huelva, en Andalucía.
Nosotros aprovechamos para visitarlo mientras pasábamos unos días de descanso en la zona de Punta Umbría, desde donde hay una hora en coche.
CONTENIDO DEL ARTICULO
¿Qué es Río Tinto?
Su nombre tiene origen en el río que atraviesa la zona, llamado Río Tinto, por la coloración roja de sus aguas. Pero ¿Por qué es rojo el Río Tinto? Su tonalidad se debe a la presencia de ciertos minerales en la zona, como pirita (principalmente azufre y hierro) y calcopirita (disulfuro de hierro y cobre) que se meteorizan (se descomponen) en el agua por la presencia de ciertas bacterias que los oxidan liberando protones y metales pesados al agua. El resultado es un PH muy ácido del agua entre 1,7 y 2,7 (en contraste con el agua dulce normal, que tiene PH de 7) y un color rojizo que parece de otro mundo.


La historia de Riotinto
En la edad de Cobre, civilizaciones como los tartesios y fenicios explotaron la mina, pero la estructura de la explotación de forma organizada y con desarrollo tecnológico data de la época romana. Los romanos, civilización de gran tradición minera, vieron el potencial de la zona y crearon un asentamiento alrededor de la misma, cuya economía se basaba en la minería. Fue principalmente mina de cobre, hierro y manganeso, y tras la época musulmana las explotaciones fueron abandonadas.
Pero la Revolución Industrial del S XVIII puso en el mapa la minería de nuevo y los terrenos de Riotinto fueron comprados, hasta terminar siendo propiedad de una empresa británica minera, la Rio Tinto Company Ltd.
En esta época la mina se industrializó y se estableció un barrio inglés en Riotinto. En él, las familias de los empresarios británicos se asentaron con todo lujo y comodidades hasta finales del S XIX. Los británicos traen consigo costumbres y deportes de su país, como el fútbol, ya que este deporte empieza a practicarse en España en Riotinto.
En 1888 la zona de Riotinto es escenario de una cruenta matanza, que ha sido olvidada en los libros de historia. Debido a las emanaciones sulfurosas producidas por la mina, los trabajadores protestaron por el efecto de estas en la salud del pueblo, en una de las primeras manifestaciones medioambientales del país. Pero las autoridades de Huelva, apoyando los intereses de la compañía minera inglesa, mandaron llamar a los cuerpos militares, que con consentimiento abrieron fuego contra los manifestantes, entre los que estaban los familiares de los obreros. Murieron más de 200 personas, entre ellos niños. Este episodio fue conocido como “el año de los tiros” y la noticia del suceso fue silenciada por las autoridades y la influencia de la compañía inglesa, a la que no convenía el escándalo. La escritora Concha Espina da voz a las reivindicaciones del pueblo en su obra “El metal de los muertos”.
En los años 50 las minas fueron compradas por una compañía española y siguen activas actualmente.


¿Qué podemos visitar en Riotinto?
La Fundación Río Tinto ha habilitado la zona para las visitas turísticas. El parque minero cuenta hoy en día con un Museo emplazado en el antiguo hospital de la Rio Tinto Company Ltd.. En el, se narra la historia de la mina, de las civilizaciones que han pasado por ella y muestran retazos de esta larga historia, desde monedas romanas hasta ferrocarriles ingleses. En su interior podemos recorrer una recreación del funcionamiento de las minas en época romana y aprender un montón de curiosidades.
A escasos metros podemos visitar el Barrio Inglés de Bella Vista, en el que se conservan las casas de los trabajadores ingleses. Una de ellas (llamada Casa 21) está habilitada como casa museo, conservando la decoración victoriana de la época, el mobiliario y la ambientación, ¡cómo viajar en el tiempo!
Y lo que más nos impresionó de la visita fue el trayecto en el Ferrocarril minero, que recorre las vías construidas para transportar el metal por la explotación, y que posteriormente los británicos ampliaron hasta Huelva, para dar salida directa al producto hacia Gran Bretaña por mar. La ruta en ferrocarril dura una hora, y nos permite visitar la explotación viajando el el tiempo a la época del auge de la minería industrial, con ferrocarriles a los lados y escarpadas paredes causadas por las voladuras que se hacían al tratarse de una mina principalmente a cielo abierto.
Y lo más impactante son las vistas…los colores rojizos del río y de la tierra también roja por la presencia del sulfuro de hierro, te hacen pensar que estás en Marte. Y ¡no vamos desencaminados! ya que el ecosistema que encontramos en el río, lleno de microorganismos fotosintéticos que se alimentan de minerales y están adaptados a condiciones de extrema acidez, ha sido escogido por la NASA como hábitat a estudiar por su similitud con el planeta Marte. La investigación, con colaboración del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) demuestra la posibilidad de que ciertos organismos pueden sobrevivir en el Planeta Rojo. ¡Ojo! no acerquéis nada delicado al agua, ya que es tan ácida que lo puede corroer 😯.

A unos kilómetros y todavía dentro del complejo minero, podemos visitar la mina Peña de Hierro, en la que se ha recuperado una galería desde la que se accede al mirador de una de las minas a cielo abierto del parque. La visita merece la pena, y sus alrededores tienen miradores, rutas de senderismo, antiguas zonas mineras abandonadas y múltiples caminos de tierra roja casi desérticos, en los que imaginarse en otro planeta. Sin lugar a dudas, un lugar diferente.


Consejo práctico: para que el día salga redondo y podáis disfrutar de todos los rincones visitables, es necesario reservar entradas en la web del Parque Minero. En la página podéis seleccionar qué secciones del parque queréis visitar, ya que el precio varía. Además, en algunas temporadas el parque ofrece otras experiencias, como el recorrido en ferrocarril nocturno en el “tren de la luna”.
6 Responses
Esta bien que se recuerden ciertas batallas que los libros de historia han olvidado.
Es increíble como el agua puede llegar a ser tan corrosiva y aún así pueda permitir la vida de especies
Gracias por vuestros blogs!
Nos alegra mucho que te haya parecido interesante 🙂
Nos encanta conocer y compartir la historia de los lugares que visitamos, porque hay historias que no hay que olvidar.
¡Gracias a ti por seguirnos!
Buenas noches. Soy nacida en Minas de Riotinto y no creo que la matanza de 1888, conocida como “el año de los tiros” en la zona fuese una manifestación ecologista. La gente no luchaba por el medio ambiente, luchaba por preservar sus cosechas y medios de supervivencia. La lluvia ácida no arruinaba el medio natural sin más para ellos, opino, arruinaba su sustento. Uno no piensa en el medio ambiente mientras no tiene cubierta sus necesidades básicas. Más allá de mi opinión, destacar las fotos tan fantásticas de la zona.
¡Hola María!
Muchísimas gracias por leernos 🙂
Como comentas, en las reivindicaciones de 1888 también hubo intereses de lucha obrera, pero en las actas figura que la petición principal de los obreros fue el fin de la torrefacción de pirita al aire libre por las emanaciones (aunque también hubiese intereses económicos porque querrían mantener sus tierras como bien dices). Por ello es considerada la primera protesta ambiental de España, y es citada como una de las primeras de Europa por la Universidad de Cambridge.
Gracias por recalcar el dato de la lucha obrera, y nos alegra mucho que te hayan gustado las fotos 😉
Anotado. Aún estoy pendiente si sigo con el plan de Francia/Burdeos o cambio a Andalucía..
Me encanta la entrada.
Gracias por el tips
¡Nos alegra que te haya gustado!
Gracias a ti por leernos 🙂 🙂