Ruta por Bélgica:
Bruselas
Bruselas
¡Hola de nuevo! En esta ocasión vamos a contaros nuestro viaje por Bélgica, en el que también aprovechamos para hacer una visita a Luxemburgo. Hay mucho que contar, por lo que ¡vamos a ello!
CONTENIDO DEL ARTICULO
Nuestro vuelo fue Madrid – Bruselas a primerísima hora de la mañana.
Llegamos a Bruselas, que no es solo la capital de Bélgica, sino que es conocida como la Capital de Europa, y tras dejar las maletas en un albergue (una opción muy rentable y cómoda) comenzamos nuestra andanza.
Consejo práctico: desde el aeropuerto salen autobuses hacia el centro de la ciudad, y una vez allí, es cómoda para recorrerla a pie; excepto para ir al Atomium, que se sitúa a las afueras y es accesible en metro.


GROTE MARKT
El primer lugar que visitamos fue la Gran Plaza (Grote Markt), que está considerada una de las plazas más bonitas del mundo (según el escritor Víctor Hugo entre otros) y es Patrimonio de la Humanidad. Esta plaza es casi tan antigua como la ciudad, ya que Bruselas se funda en el siglo X, y la plaza comienza siendo un mercado en el siglo XI. Con el paso del tiempo acoge los edificios principales de la ciudad como el Ayuntamiento de Bruselas, un edificio medieval en estilo Gótico Brabantino; o la conocida como Casa del Rey, que es actualmente un museo sobre la historia de la ciudad. Y como plaza principal, ha sido escenario de múltiples acontecimientos históricos, como el ajusticiamiento de cristianos protestantes durante el siglo XVI, ya que Bélgica formaba parte del reino de Carlos I de España (V de Alemania), que como nieto de los Reyes Católicos, continuó con la inquisición para imponer el catolicismo en todo el reino, siendo actualmente la religión principal del país. La plaza fue reconstruida tras el bombardeo del SXVII durante la Guerra de los Augsburgo, y actualmente acoge festividades culturales entre las que destaca la Alfombra de Flores, una construcción floral de hasta 75 metros de largo con la que se engalana la plaza cada dos años.
MANNEKEN PIS
A unos metros, podemos encontrar el icónico Manneken Pis (hombrecito que orina), una estatua que ha pasado a simbolizar el espíritu independiente de la ciudad. Se cree que está basada en una primera estatua de piedra del S XIV, pero la actual es de bronce y data del XVI, en estilo barroco, sobre una estructura rococó (la original fue robada y posteriormente recuperada, encontrándose actualmente en el Museo de Bruselas, por lo que la expuesta es una copia). El motivo de la construcción de esta fuente es desconocido, pero la versión más extendida habla de un niño perdido, que fue encontrado orinando en un jardín, por lo que los padres mandaron construir la fuente. En otra de las versiones, durante un asedio a Bruselas, un niño orinó sobre las cargas explosivas del enemigo apagando la mecha y salvando a la ciudad, por lo que la fuente narraría esta hazaña. Sea como fuere, actualmente la estatua se viste con motivos de diferentes festividades, y ha llegado a orinar cerveza, hidromiel y vino en ocasiones especiales. Y a pocas calles, podemos encontrar la menos conocida y más moderna Jeanneke pis (niña que orina), y como oí decir a una turista española “debe ser que aquí beben tanta cerveza, que todas sus estatuas están meando” (me pareció un comentario top).
Gastroconsejo: las calles del centro de Bruselas abren el apetito, y es por los miles de puestos y tiendas de Gofres, que no hay que perderse. Este es un postre de procedencia Belga, consistente en una masa cocinada entre unas placas de hierro que le aportan la forma. Su origen es medieval, donde era típico que las planchas tuviesen símbolos de blasones y animales, y actualmente se recubren de todo tipo de siropes y toppings. Hay diferentes recetas y elaboraciones en distintas partes del país, pero los más típicos son los de forma rectangular y masa algo más blanda en Bruselas, y los circulares típicos en Flandes y zonas cercanas a Alemania.

CATEDRAL DE BRUSELAS
A pocos minutos andando nos encontramos con esta catedral en estilo gótico, cuya construcción data del S XIII al S XVI y en la que destacan las vidrieras, algunas con casi 500 años de antigüedad.

MUSEO DE LOS INSTRUMENTOS MUSICALES
Por la tarde comenzamos con la visita al Museo de los Instrumentos Musicales, imprescindible para los melómanos. Ya solo por el edificio estilo Art Nouveau merece la pena, y las vistas desde la terraza (en la que hay un restaurante) son otro plus, pero el paseo entre instrumentos procedentes de miles de lugares y épocas es fantástico. Con la audioguía se puede reproducir el sonido de los instrumentos, así como escuchar curiosidades sobre su procedencia e historia y el tipo de música en la que se suelen emplear, haciendo la visita muy interactiva y didáctica.
PALACIO REAL Y PALACIO DE LA JUSTICIA
A pocos minutos andando nos encontramos el Palacio Real y el Palacio de la Justicia, ya que el gobierno de Bélgica se basa en una monarquía constitucional. Ambos edificios son del S XIX y admiten visitas guiadas, aunque nosotras solo vimos el exterior. De los dos, el Palacio de la Justicia es el más interesante a nivel arquitectónico, ya que para su construcción se demolieron más de 3000 casas, siendo actualmente uno de los edificios en piedra más grande del mundo. Su estilo es una mezcla entre el neoclásico y neobarroco, y su característica cúpula tuvo que ser reconstruida tras ser destruida por los alemanes antes de retirarse de Bruselas durante el final de la Segunda Guerra Mundial.
ATOMIUM
A las afueras de la ciudad, nos encontramos con esta estructura construida para la Feria Mundial de 1958, que representa la disposición atómica de un Cristal de Hierro. En un principio se planteó para durar unos meses, pero se transformó en un símbolo del cambio de la ciudad, quedándose como permanente, e incorporado actualmente una estructura para subir a la parte superior.
CERVECERÍA DELIRIUM CAFÉ
Bélgica es el país productor de más variedades de cerveza, por lo que no es de extrañar que su capital posea la cervecería con más tipos de cervezas del mundo. Se trata de la Cervecería Delirium, que aparece en el libro Guiness de los Récords por lograr esta hazaña. No solo merece la pena para terminar el día degustando alguna de sus cervezas, sino por el ambiente y la decoración, ya que consta de 3 plantas, un sótano con más de doscientos años de antigüedad, barras con hasta 25 tiradores de cervezas o mesas hechas con barriles; toda una experiencia para los sentidos.

EL BARRIO EUROPEO
Otra zona comúnmente visitada por los turistas es el Barrio Europeo, que es la sede de algunos de los principales edificios de la Unión Europea, incluyendo el Parlamento. Este es el motivo de que Bruselas sea conocida como la capital de Europa, junto con Luxemburgo y Estrasburgo (Francia) que albergan el resto de instituciones de la Unión Europea.
Nosotras solo vimos el exterior, ya que el Tour con el que fuimos a Luxemburgo pasaba por allí de camino, pero hay tours y recorridos para visitarlos si estáis muy interesados en la política comunitaria europea actual. Además, Bruselas también alberga la sede de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que admite sólo visitas concertadas en grupos muy reducidos.




Y aquí termina nuestra ruta por Bruselas. En nuestro caso, al día siguiente tomamos un tren destino Brujas, para continuar nuestro viaje recorriendo Flandes, pero esa ya es otra historia… 😊
Sin comentarios aún