Viaje a Irlanda: Dublín

¡Hola viajeros! por fin os traemos un viaje internacional de nuevo. En esta ocasión os contamos nuestro viaje por la isla de Irlanda, la Isla Esmeralda y su capital, Dublín. 

¿Qué ver en Irlanda?

Dia 1:

Nuestro vuelo fue Madrid – Dublín a primerísima hora de la mañana

Llegamos a Dublín, la capital del país, donde nos alojamos cuatro noches y a la que dedicamos 2 días. Nosotros alquilamos un apartamento casi céntrico (al ser un grupo de amigos nos salía bastante bien de precio), y tras dejar las maletas y almorzar un bocata nos pusimos manos a la obra para aprovechar bien el día.

Consejo práctico: a no ser que vuestro alojamiento esté a las afueras, el centro de Dublín es muy asequible para ir andando. Nosotros cogimos un taxi desde el aeropuerto, pero por lo demás callejeamos, y gracias a ello descubrimos pubs y zonas no muy masificadas donde descansar y tomar algo para reponer fuerzas de un sitio a otro. 

¿Qué ver en Dublín en 2 días?

CATEDRAL DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Fue mandada construir por un rey vikingo llamado Silkenbeard (barba sedosa) tras enamorarse de una mujer cristiana. En esta ocasión se construyó en madera en el S XI, y posteriormente se reconstruyó en piedra sobre los cimientos de la anterior en el S XII, predominando el estilo románico y gótico

Catedral de la Santísima Trinidad
interior Catedral de la Santísima Trinidad

Ha sido reconstruida en varias ocasiones y aunque en su inicio fue católica, posteriormente fue tomada por los anglicanos y actualmente es de culto anglicano cumpliendo funciones católicas, ya que es considerada catedral. 

El campanario tiene un récord mundial en número de campanas, ya que posee 19 en funcionamiento. La cripta es la estructura más antigua en uso de la ciudad y en ella podemos ver desde el tesoro, cepos empleados para castigar “a los pecadores” del S XVI, o la tumba de Strongbow (Arco fuerte), líder anglo-normando que ayudó en la construcción de la catedral medieval (no es la tumba original del S XII, ya que esta data del S XIV)  Destaca el suelo embaldosado, poco típico en las catedrales de europa y en el que podemos ver a “los monjes zorros” monjes vestidos de peregrinos que ataviados con mochilas, palos y sombreros, continúan su camino. 
Esta iglesia fue un lugar importante en el final de la Guerra de las Dos Rosas, S XV. En esta guerra civil, se enfrentaron los York (rosa blanca 🌼) y los Lancaster (rosa roja 🌹) por el trono de Inglaterra, ya que ambos se consideraban descendientes de la Casa Plantagenet, la dinastía reinante en Inglaterra hasta el momento. Tras numerosas batallas sube al trono  Eduardo IV (🌼), del que cuentan que se casó por amor con la viuda de uno de los soldados del bando contrario en la guerra, y tras un muerte, hereda el trono su hijo Eduardo V (🌼), pero debido a la corta edad del monarca, su tío Ricardo III (🌼) toma el trono y manda a Eduardo y su hermano a la torre de Londres, donde son asesinados (no se sabe si por intervención de su propio tío) y conocidos como “los niños de la torre”. Ricardo (🌼) es vencido por los Lancaster (🌹) en la batalla de Bosworth, donde se convierte en el último rey inglés que muere en batalla y donde dicen que clama “¡Un caballo! ¡Mi reino por un caballo!”, pero en realidad esto es invención de la obra de Shakespeare, que le quiso ridiculizar, ya que como la mayoría de los acomodados era partidario de los Lancaster. Tras la victoria de los Lancaster, y el ascenso al trono de Enrique VII (🌹) (fundador de la casa Tudor y padre de Enrique VIII), apareció Lambert Simmel en Irlanda, diciendo ser uno de los dos niños de la torre, que había permanecido oculto y reclamaba el trono. Los yorkistas (🌼) lo apoyaron, y en esta catedral fue coronado rey como el resurgido Eduardo V (🌼).  Se inició una revolución para devolverle el trono con ayuda de tropas flamencas, pero fue aplacada y se le consideró un estafador, nunca se supo si era realmente Eduardo, el heredero al trono.

GUINNESS STOREHOUSE (ALMACÉN DE GUINNESS)

Construido a principios del S XX para fabricar esta famosísima cerveza, hoy está abierto al público para mostrar la historia de la elaboración de la cerveza más conocida del mundo

La Guinness, fue elaborada por primera vez por el cervecero Arthur Guinness a finales del S XVIII. Es famosa por su característico sabor con notas de café y por su color negro, ya que se trata de un tipo de cerveza llamado Stout, propia de las Islas Británicas. El color oscuro se obtiene tostando la cebada previamente malteada (se deja germinar el grano y posteriormente se seca) sin fermentar. Y según dicen durante la visita, esta bebida tiene tantos nutrientes, que un ser humano podría sobrevivir solo a base de Guinness, y solo necesitaría complementar la dieta tomando limón (ya que la cerveza no tiene vitamina C). No se aconseja esta dieta en exclusiva 😅pero es verdad que la cerveza es contundente. 

La fábrica se compone de diferentes plantas, en las que explican el proceso de elaboración de la cerveza, las campañas publicitarias de la marca y su historia. Es aconsejable la audioguía, que comenta muchas anécdotas. En los pisos superiores hay bares y restaurantes, y con la entrada se incluye una cata y una consumición en uno de los bares. El uno de ellos podéis tirar vuestra propia pinta, pero para mi gusto lo mejor es tomar la consumición en el Gravity Bar, que se encuentra en el último piso y desde el que podréis disfrutar de unas maravillosas vistas de Dublín, mientras degustáis una buena pinta de Guinness. 

La marca también es conocida por el libro Guinness de los Récords, que se publíca cada año recopilando récords mundiales. Su origen se remonta a 1951, cuando el director de Guinness debatía con unos compañeros sobre cuál sería el pájaro más rápido de Europa, comentando que debería haber un libro que registrase las respuestas a estas preguntas. Y desde entonces el libro es en sí un récord, ya que se trata de la serie de libros más vendida, y el libro más robado en las bibliotecas de Estado Unidos.

Guinness Storehouse
Estatua de Molly Malone

GRAFTON STREET

Para finalizar la tarde, recorrimos la calle comercial más famosa de Dublín. está llena de restaurantes, tiendas, músicos y artistas, y os resultará fácil encontrar un lugar en el que cenar. 

Algunas de las casas que encontramos en Grafton, datan del S XVIII y en ellas podemos ver un estilo arquitectónico particular de las Islas Británicas, el estilo Georgiano, llamado así por desarrollarse durante el reinado de cuatro reyes británicos llamados George.

ESTATUA DE MOLLY MALONE 

A pocos minutos andando nos encontramos con esta icónica estatua, situada en la Calle Suffolk (frente a la oficina de Información y Turismo). En ella se representa a Molly Malone, la protagonista de una típica canción irlandesa que se considera el himno no-oficial de Dublín. La canción fué compuesta en el S XIX, y narra la historia de una joven pescadera que murió joven por unas fiebres en plena calle en el S XVII (aunque no se sabe cuánto hay de verídico en la historia). Durante su vida recorría las calles de Dublín pregonando ¡Cockles and Mussels alive! (¡Berberechos y mejillones vivos!). En los pubs de Irlanda es muy frecuente escucharla y tras un par de pintas, también es frecuente cantarla 😂.

O´CONNELL STREET 

Ya por la noche recorrimos la calle principal de Dublín. En ella se puede vivir el ambiente de la ciudad, ya que está transitada a todas horas. Si viajáis desde Dublín a otras partes de Irlanda, desde aquí salen los principales autobuses y a última hora varios comercios ponen en oferta sus productos para vender el excedente del día y que no se desperdicie (nosotros  nos pusimos finos con las ofertas de Donuts 😋).

En esta calle hay tres monumentos de visita imprescindible:

Estatua de Daniel O´Connell: este político conocido como “el Libertador” da nombre a la calle. O´Connell fue la figura más importante en el panorama político Irlandés del S XVIII. Era católico y luchó por el acceso de este colectivo religioso al parlamento (ya que debido al dominio inglés, solo los anglicanos podían acceder a la política). Intervino el la Guerra del Diezmo (en la que los irlandeses se negaron a pagar el diezmo para el mantenimiento de la iglesia anglicana) e inició el Rechazo de la Unión (contra el tratado por el que Irlanda y Gran Bretaña se habían unido) ya que apoyaba la idea de una Irlanda independiente, pero siempre defendiendo métodos pacifistas. 

La oficina de Correos: construida a principios del S XIX en estilo georgiano, fue el escenario del Alzamiento de Pascua de 1916. En ella, el pueblo irlandes se rebeló contra la autoridad de Reino Unido el lunes de pascua, solicitando la independencia del país y proclamando la República Irlandesa. La rebelión fué aplacada tras seis día de lucha, pero se considera el inicio del proceso de independencia de Irlanda, ya que en 1919 comenzó la Guerra de la Independencia Irlandesa. Durante esta guerra se produjo una escalada de violencia que involucró a la población civil. Un ejemplo de esto es el “Bloody Sunday” (“domingo sangriento”) de 1920, en el que en respuesta a la muerte de varios agentes de la inteligencia británica, los agentes de las fuerzas de la Corona Británica abrieron fuego durante un partido de fútbol en Dublín, matando a varios civiles, entre ellos niños. La guerra finalizó en 1921, logrando Irlanda la independencia en 1922 (excepto Irlanda del Norte, que hoy en día pertenece a Reino Unido).

The Spire: su nombre oficial es el “Monumento de la luz” y con sus 119 metros, es la escultura más alta del mundo. En su lugar se encontraba un monumento al Vizconde Nelson (Vicealmirante de la Armada Británica, conocido por sus victorias en las Guerras Napoleónicas), pero en 1966 fué destruido por una bomba colocada por el IRA (Ejército Republicano de Irlanda). El IRA nació a principios del S XX en Dublín, para la defensa de Irlanda, ya que la isla todavía pertenecía a Reino Unido, que se negaba a concederles la independencia. Tras la independencia de Irlanda en 1922, el IRA original se disolvió, apareciendo un nuevo grupo IRA-anti tratado que se oponía al gobierno provisional irlandés (ya que aunque Irlanda lograse ser un estado independiente en 1922, todavía formaba parte de la Mancomunidad Británica). Esta oposición desembocó en la Guerra Civil Irlandesa (que ganó el gobierno provisional con apoyo británico), por lo que Irlanda continuó en la Mancomunidad británica hasta independizarse como país en 1937. Posteriormente apareció un nuevo IRA, que con el objetivo de anexionar Irlanda del Norte (a día de hoy perteneciente a Reino Unido) con Irlanda, perpetró acciones terroristas hasta el abandono de las armas en 2008.

Monumento de Daniel O’Connell
Spire y Oficina de Correos
Catedral de San Patricio

Dia 2: 

CATEDRAL DE SAN PATRICIO

Comenzamos el día visitando el principal templo de culto anglicano de Dublín, construido sobre el pozo donde San Patricio bautizaba a los conversos en el S V. 

El templo original era de madera, hasta que en el S XII comienza su construcción en piedra, en estilo gótico. Con la llegada del imperio británico, la catedral pasa de ser de culto católico a anglicano, pero conservando el nombre católico de catedral.

Durante la visita hay espacios interactivos para conocer más acerca de la historia del edificio y de Irlanda e incluso hay placas de relieve con el contorno del edificio y pinturas, para que los niños (y no tan niños) podamos llevarnos un souvenir del lugar dibujado por nosotros mismos. A lo largo de la visita destaca la pila bautismal, que es la original de época medieval. Y llama la atención la escultura del Árbol del Recuerdo, creado en 2014 para conmemorar el centenario de la primera guerra mundial, y en el que puedes dejar un mensaje para un ser querido afectado por un conflicto.

BIBLIOTECA DEL TRINITY COLLEGE 

La segunda visita de la mañana es de las más esperadas por quienes viajan a Dublín y se trata de la Universidad más antigua del país, que fue fundada por la Reina Isabel I de Inglaterra en 1592. 

El campus se sitúa sobre un antiguo monasterio y en un comienzo solo era accesible para anglicanos, permitiendo el acceso a católicos desde el S XVIII. En ella han estudiado autores como Oscar Wilde (escritor de “El retarto de Dorian Grey”), Bram Stoker (“Drácula”) o Jonathan Swift (“Los viajes de Gulliver”). 

El campus es muy bonito (ha sido escenario de muchas películas), y en la entrada del complejo se ofrecen visitas guiadas muy recomendables, pero sin duda alguna la joya de la visita es la biblioteca. Es una estancia impresionante, de altos techos y paredes de libros, que están conectadas entre sí por pasadizos. El Salón principal data del S XVIII y en él se conservan las obras más antiguas del lugar, entre bustos en mármol de filósofos y escritores. Entre sus tesoros, destaca el Arpa de Brian Boru del S XV, que es la más antigua conservada en Irlanda; y el famosísimo Libro de Kells, que consiste en una copia en latín de los cuatro evangelios del nuevo testamento, creada por los monjes de Kells (un pueblo de irlanda) en el S IX. El libro está exquisitamente decorado y se considera una de las mayores obras religiosas conservadas del medievo. Ha sobrevivido a incursiones vikingas, cambios de residencia y a la pérdida de las joyas que adornaban su cubierta, pero ha llegado hasta nuestros tiempos y podemos observar su páginas, con más de 1100 años de antigüedad. 

Biblioteca del Trinity College
Campus del Trinity College

CASTILLO DE DUBLÍN

Se ubica en el emplazamiento de una antigua fortaleza vikinga del S X, que posteriormente fué reconstruida como castillo en el SXII. La estructura actual data del S XVIII y ha sido la sede del gobierno británico de la isla, y residencia de virreyes hasta la independencia de Irlanda.

KILMAINHAM GAOL (CÁRCEL DE KILMAINHAM) 

La siguiente parada (ya después de comer) fue esta famosa cárcel convertida en museo. Es la mayor cárcel desocupada que se conserva en Europa, y su estructura se usó de modelo para la construcción de muchos presidios estadounidenses. Entre sus muros fueron encarcelados muchos líderes de las revueltas por la independencia de Irlanda

Su puede visitar la sala principal (donde los presos residían hacinados, sin separación por sexo o edad), la capilla (donde el periodista Joseph Plunkett se casó con su prometida Grace Gifford, horas antes de ser ejecutado) y el patio, donde fueron fusilados los miembros de la revuelta de 1916, a manos del Imperio Británico. 
Además de la visita, hay una exposición sobre la historia de la cárcel desde su inauguración en el S XVIII, y sobre los presos más famosos que han ocupado sus celdas. Muchos de los políticos irlandeses del S XX (incluyendo Éamon de Valera, que fue presidente de Irlanda) fueron presos en esta cárcel.

Consejo práctico: reservad las entradas con bastante antelación, porque la visita está muy solicitada.

PENNEYS

Parece un poco raro ir a Primark en Irlanda, pero esta cadena de ropa se originó aquí (se le cambió el nombre por temas de marketing cuando se expandió fuera de Irlanda). Hay varios en Dublín, y podréis encontrar souvenirs de Dublín (camisetas, vasos, tazas) más baratos que en las tiendas para turistas, por lo que si os pilla de camino, merece la pena echarle un ojo. 

HALF PENNY BRIDGE

Este puente conocido como “el puente del medio penique” es llamado así porque este era el peaje que había que pagar para cruzarlos en 1816, aunque también dicen que el nombre procede de su forma, que se asemeja al canto de una moneda. Cruzarlo es típico si visitas Dublín, y desde hace 100 años no hay peaje 😉.

Half Penny Bridge
The Temple Bar

TEMPLE BAR

Después de cenar lo mejor es una visita a este barrio lleno de restaurantes y típicos pubs irlandeses. El nombre procede de Sir William Temple, el empresario que compró estos terrenos en 1600 y de la palabra barr (que en gaélico significa camino), por lo que se traduciría como Camino a Temple.  Durante el día acoge mercados de comida y de libros, y durante la noche hay artistas callejeros y muchos lugares para tomar las típicas pintas irlandesas. El pub más conocido toma el nombre del propio barrio, The Temple Bar, fue fundado en 1840 y cuenta con varias zonas con una decoración muy llamativa y una carta muy amplia de cervezas. 

Gastroconsejo: si sois amantes del café en Irlanda la especialidad es el Café Irlandés, que se elabora con café, azúcar, nata y Whiskey (si si, si es de origen irlandes es “Whiskey” y no “Whisky”, ya que procede de la expresión gaélica que significa “agua de vida” y los Irlandeses reivindican que el verdadero es el suyo, y el Whisky escocés una copia de la elaboración gaélica). Sea como fuere, el café irlandés ¡Está riquísimo! 😋

Y tras recorrer varios pubs, terminamos nuestro recorrido de dos días por Dublín, pero no por Irlanda, ya que ¡al día siguiente pusimos rumbo a Irlanda del Norte!

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