Selva de Irati Orbaizeta Círculos de Piedras y Cueva de Arpea
Selva de Irati Orbaizeta Círculos de Piedras y Cueva de Arpea
Selva de Irati Orbaizeta Círculos de Piedras y Cueva de Arpea
Ruta por Navarra: Selva de Irati, Orbaizeta, Círculos de Piedras y Cueva de Arpea
CONTENIDO DEL ARTICULO
¡Hola de nuevo! Continuamos nuestra ruta por la Comunidad Foral de Navarra. Tras un primer día recorriendo Pamplona, dedicamos una jornada a recorrer algunos lugares menos conocidos de la zona y que nos sorprendieron por su belleza y su historia: Selva de Irati, Orbaizeta, Círculos de Piedras y Cueva de Arpea⭐.
Llegamos en coche desde Pamplona, ya que es el único medio de transporte con el que se puede llegar a las cuatro ubicaciones. Si habéis llegado a Pamplona en otro medio de transporte, hay varias compañías de alquiler de coches en la ciudad.

LA SELVA DE IRATI

Nuestra primera visita del día fue este maravilloso hayedo del Pirineo, situado entre Navarra y el suroeste de Francia, a lo largo del valle del río Irati. Es el más grande de Europa tras la Selva Negra de Alemania y se compone de 17.140 hectáreas de bosque, de las cuales 15.000 pertenecen a los valles de Aezkoa y Salazar, y el resto son praderas dedicadas a la ganadería extensiva.
Como imaginaréis, con tanto terreno hay miles de rutas, senderos y accesos para poder disfrutar de la zona. Nosotros elegimos el acceso de Arrazola, donde se puede dejar el coche e iniciar el senderismo al cruzar la presa de Embalse de Irabia. Al llegar hay un punto de información donde poder aclarar dudas sobre rutas y recorridos (además hay un app que podéis descargar para facilitarnos la tarea). Nosotros realizamos dos rutas cortas circulares de 5 kilómetros cada una y paramos al final para comer un bocadillo en pleno bosque entre hayas, abetos, abedules, robles, sauces, helechos y musgos entre otros. Las que realizamos son las conocidas como “Paraísos-Erlan” y “Camino de Plaza Beunza”. Podéis obtener información de estas y otras rutas, así como de actividades de la zona en la página web de la selva de Irati.
Irati fue campo de batalla en varias guerras durante la Edad Media y han sido numerosos los conflictos entre España y Francia por la delimitación de las fronteras, ya que la madera de Irati era muy apreciada para la construcción de barcos (especialmente para los mástiles). En el siglo XVI se construyeron presas para generar riadas y así poder transportar los troncos por el río. Pero la Selva de Irati no es solo un lugar histórico…también oculta muchas leyendas.
Cuentan las leyendas que el bosque es el reino de Basajaun y Besandere (Señor y Señora del Bosque), criaturas que según la mitología vasca se encontraban poblando los bosques antes de la llegada de los humanos. Estos seres son más grandes que los humanos, de cuerpo velludo y fuerte, pero a pesar de su apariencia (muy semejantes a las descripciones del “Yeti”) protegen a los rebaños, y cuando se acerca una tormenta o un lobo avisan con silbidos a los pastores.


Entre naturaleza, historia y leyenda, la Selva de Irati esconsiderada Patrimonio de la Humanidad, bajo la denominación de “Hayedos primarios de los Cárpatos y otras regiones de Europa”. Un enclave natural sorprendente.

ANTIGUA FÁBRICA DE ARMAS DE ORBAIZETA
La segunda visita del día se encuentra a menos de diez minutos en coche del punto de acceso desde donde hicimos las rutas por Irati, donde encontramos las ruinas de lo que fue la Real Fábrica de Armas.
Debido a la riqueza de los materiales que se encuentran en la zona, la selva de Irati cuenta con un rico pasado industrial, por lo que contaba con varias serrerías, y ferrerías. La mayor de estas ferrerías (en las que se transformaba el mineral de hierro en metal) fue construida en el siglo XV bajo el reinado de Blanca I de Navarra, para aprovechar la riqueza de metales en la zona. Posteriormente, durante el reinado de Carlos III (siglo XVIII) se transformó en fábrica de armas. La fábrica abasteció de munición la zona norte de España durante varios conflictos bélicos hasta que durante la Guerra de la Independencia (siglo XIX) fue parcialmente destruida por los franceses, quedando abandonada a finales de ese mismo siglo.


Los restos del que fue el mayor centro de industria militar del norte de la península han sido tomados por la vegetación de la selva, que reclama lo que es suyo. Pero la unión con el bosque le otorga un mayor misticismo y todavía se puede apreciar lo que queda de los hornos y viviendas así como el túnel construido para la canalización del río, e imaginar a los más de 150 obreros que vivieron en esta zona apartada de la selva con sus familias, (se fundó un asentamiento con médico, capilla y escuela) y donde se producían más de 3000 bombas al año.
Hoy en día está catalogada como Bien de interés Cultural. La visita es libre y cuenta con paneles informativos y señalizaciones (ya que hay zonas donde no se puede acceder por suponer un riesgo debido al estado de conservación). A lo largo de los años ha sido visitada por escritores como Valle-Inclan o Hemingway que quizá se acercaron para inspirarse observando un pedazo de historia anclado en el tiempo.
CÍRCULOS DE PIEDRAS – HARRESPIL
La tercera parada del día nos traslada a la prehistoria, ya que en zona de Irati, podemos encontrar la mayor concentración de dólmenes y túmulos megalíticos de todo el Pirineo.
En la zona hay múltiples rutas y lugares donde poder observar estas construcciones, que llevan miles de años formando parte del paisaje. Podemos encontrar dólmenes, construcciones de piedras en forma de mesa o cueva, que eran empleados como monumentos funerarios o en ocasiones para demarcar territorios en diferentes periodos de la prehistoria y en diversos lugares del mundo. También se aprecian túmulos o colinas artificiales que normalmente se formaban sobre una necrópolis o tumba colectiva.


Hay zonas en las que la ladera está poblada por círculos de piedras de diversos tamaños y formas (llamadas menhires). Estos círculos megalíticos, denominados crómlech se construían alrededor o cerca de los dólmenes y tenían una finalidad espiritual o funeraria, y algunos expertos dicen que se les puede atribuir funciones astronómicas pudiendo haber servido para observar las fases de la luna y las estrellas o en alineación con acontecimientos celestiales . Datan principalmente de la Edad de Bronce (3300 a.C. – 1200 a.C. aprox. en Europa) y Edad de Hierro (1200 a.C – 500 a.C aprox. en Europa) y suelen encontrarse en Europa, pero también los hay en otros lugares del mundo, en cada zona con unas características diferentes. Los círculos que encontramos en la zona de Irati son los denominados Harrespil (“círculo de piedras” en Euskera), suelen ser pequeños en diámetro y en el tamaño de sus piedras y aún hay muchos misterios sin resolver sobre su localización (los menhires de mayor tamaño se encuentran orientados al ocaso en la época del solsticio de verano), función y por que en su frontera oeste dejan de aparecer de forma brusca.
Si queréis visitar algunas de estas construcciones, nosotros fuimos a la Estación Megalítica de Azpegi (en el Valle de Aezkoa), que se encuentra a escasos 15 minutos de nuestra parada anterior (Orbaizeta). Aprovechamos para hacer un pequeño recorrido por la zona y observar algunos de estos vestigios prehistóricos, rodeados del paisaje de los Pirineos. Podéis llegar hasta el crómlech de Orgambide, muy cerquita de la frontera con Francia mediante una caminata de 30 minutos, e ir disfrutando de las vistas.
CUEVA DE HARPEA – CUEVA DE ARAPEA
Y llegamos a nuestra última parada del día, que se encuentra también por la zona, a unos 15 minutos en coche de la parada anterior. Se trata de la Cueva de Harpea (conocida también como cueva de Arpea), un pliegue anticlinal en medio del Pirineo que impresiona por su belleza. Para llegar a esta cueva debemos cruzar la frontera con Francia, ya que solo por unos metros se encuentra en la Baja Navarra, en el País Vasco Francés.
Consejo práctico: Siguiendo las señalizaciones, el camino asfaltado llega hasta una explanada donde poder dejar el coche y desde la que se ve la cueva. La ruta andando desde este punto es de 1 Kilómetro y las vistas son indescriptibles.


En la ruta se ven pastos, riachuelos y bordas (nombre empleado en Pirineos para las edificaciones utilizadas donde se resguarda el ganado), todo ello enmarcado por los Pirineos y con la cueva al fondo. Esta cueva es una formación geológica singular denominada Pliegue Anticlinal producida por la presión tectónica sobre las rocas, que ocasiona una deformación o curvatura en los estratos o capas. Los materiales del interior del pliegue han cedido y se ha formado la cueva, que ha sido empleada por los pastores de la zona para resguardar al ganado en días de tormenta. Un paraje singular que no deja indiferente.
Las Lamias: además de animales y humanos, cuentan las leyendas que hay otros seres mitológicos habitando esta y otras cuevas de la zona, las Lamiak o Lamias. Estas mujeres suelen tener pies de pato, son hermosas y de larga cabellera y pueden encontrarse junto a manantiales o ríos, habitando en los bosques o en la profundidad de las cuevas. Algunos cuentan que son criaturas bondadosas que ayudan a los pastores perdidos, otros que engañan a jóvenes para llevarlos a sus cuevas y hechizarnos. Sea cual sea la verdad, si existen las lamias no es de extrañar que escogiesen un lugar tan mágico como este para vivir.
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