Rascafría: Monasterio de El Paular, puente del Perdón y cascada del Purgatorio
¡Hola de nuevo viajeros!
En esta ocasión me gustaría llevaros a la Sierra de Guadarrama para enseñaros una ruta de senderismo que termina con una preciosa cascada ¡Nos vamos a Rascafría!
CONTENIDO DEL ARTICULO
Rascafría, es una localidad al noroeste de la comunidad de Madrid que ofrece un montón de posibilidades de turismo al encontrarse en el Valle del Lozoya y contar con el Parque Natural de Peñalara, pero en esta ocasión dejamos el coche en el pueblo para acercarnos a una cascada con mucha historia.
Consejo práctico: podéis dejar el coche en Rascafría e iniciar la ruta desde allí. Hay varios aparcamientos gratuitos y si estos están completos podéis aparcar el coche pagando una tasa de estacionamiento de 3€ (dependiendo del día)
EL MONASTERIO DEL PAULAR
El Monasterio de Santa María de El Paular fue construido bajo las órdenes de Enrique II de Castilla (Enrique de Trastámara) en el Siglo XIV. Cuentan que durante las guerras en Francia el ejército castellano incendió un monasterio de la orden de los Cartujos (orden de origen alemán) por lo que el monarca mandó construir un monasterio de esta misma orden junto a la Ermita de la Virgen del Paular.
La construcción data de diferentes épocas por lo que pueden apreciarse diferentes estilos. La iglesia fue construida en época de los Reyes Católicos, por lo que Juan Guas (uno de los arquitectos predilectos en la época) ha dejado su estilo es la construcción, el denominado Estilo Isabelino.


La parte que más nos impresionó fue la antecámara o Capilla del Sagrario, donde pudimos ver el tabernáculo (lugar de las iglesias destinado a guardar la hostia) llamado “Transparente” esculpido en el Siglo XVIII en estilo barroco con mármoles de colores.
En la Iglesia destaca el retablo mayor de alabastro policromado (del Siglo XV) que representa escenas de la vida de Jesús. En el claustro está expuesta la serie de cuadros que Vicente Carducho pintó en el Siglo XVI para el monasterio con escenas de la Orden Cartujana y de la vida del fundador de la orden, San Bruno de Colonia. La Sala Capitular posee un retablo barroco realizado por artistas de la familia Churriguera (precursores del llamado estilo Churrigueresco).
Tras la desamortización española en el Siglo XVIII (proceso por el que los bienes de la iglesia pasaron al estado) el monasterio quedó deshabitado. Fue tomado por el ejército napoleónico durante la Guerra de la Independencia y actualmente está habitado por la Orden Benedictina y los monjes de la orden son los encargados de realizar las Visitas Guiadas.



Consejo práctico: reservar las entradas con antelación para poder realizar la visita guiada.
EL PUENTE DEL PERDÓN
Junto al Monasterio comienza la ruta de senderismo, que empieza cruzando este puente del Siglo XVIII construido sobre el río Lozoya. El puente es el sustituto de un puente anterior de madera que empleaban los monjes para llegar hasta el molino de papel de Los Batanes, en el que se fabricó el papel con el que se imprimió la primera edición de “Don Quijote de la Mancha”.
En este puente se realizaban los juicios de los condenados en el valle y los presos podían apelar la sentencia en el puente. Este era el último momento y lugar donde se les podía perdonar, ya que si no eran perdonados la “Casa de la Horca” se encontraba a un par de kilómetros. Pero si eran perdonados por las autoridades…podían cruzar el puente del perdón y eran liberados.


LA CASCADA DEL PURGATORIO
Esta cascada se localiza en el Arroyo del Aguilón, un afluente del Río Lozoya, y si llegáis podréis ver que no se trata de una sola cascada, en realidad son varias. La más cercana está localizada junto a una plataforma de madera (el mirador de la Cascada del Purgatorio) y tiene unos 10 metros de altura. La segunda es más desconocida y se encuentra remontando más el arroyo (por lo que el acceso se complica un poco) pero la imagen merece la pena, siempre que se realice el recorrido con precaución. Tiene unos 15 metros de altura y según la época baja con tanta agua que el sonido ensordece el mundanal ruido.
El nombre de la cascada es en parte un misterio, pero según cuentan, los monjes del cercano monasterio se acercaban a orar para estar en contacto con la creación y así purgar sus pecados mediante la meditación. No sabemos si es cierto, pero desde luego el entorno invita a la reflexión.
2 Responses
Buenas tardes:
Desearía saber qué debo hacer para usar la foto del tabernáculo de El Paular que figura en esta página. Es para un artículo en un número monográfico sobre «la obra maestra» en la revista francesa Aedificare. Muchas gracias de antemano.
Un cordial salludo.
Miguel Rotaeche
¡Muchas gracias por apreciar nuestro trabajo!
Te contesto por privado y hablamos