Los 5 lugares imprescindibles de Berna, la capital de Suiza
¡Hola de nuevo viajeros! Hoy os traemos un recorrido por Berna, capital de Suiza.
🚄Nosotras llegamos a Berna en tren desde Ginebra para pasar un día recorriendo la ciudad.
CONTENIDO DEL ARTICULO
¿Qué ver en Berna?

TORRE DEL RELOJ – “ZYTGLOGGETURM”
Esta torre de estilo alemán data de la época de fundación de la ciudad, en el siglo XII. Es uno de los tres relojes más antiguos del país. Berna fue fundada como ciudad estado, pasando a formar parte del Imperio Germánico hasta su anexión con la actual Suiza.
La nombre de la torre significa “torre de la campana del tiempo”. Fue una de las puertas de acceso de la antigua muralla de la ciudad. Llegó a ser empleada como prisión femenina hasta que se incendió en el siglo XV.
Se compone de un reloj principal, que se pone en marcha cuatro minutos antes de cada hora en punto. Es un espectáculo digno de ver en el que varias figuras mecánicas se persiguen hasta que uno toca la campana y el gallo canta . Este se complementa con un reloj astronómico del siglo XVI, que también nos indica el signo del zodiaco.
Idioma: Los idiomas oficiales de Suiza son cuatro, el alemán, el francés, el italiano y el romanche (una lengua ya minoritaria procedente del latín). Pero el país se divide en cantones o unidades administrativas en las que predominan diferentes idiomas y en el caso de Berna es el alemán.
CIUDAD VIEJA Y FUENTES DE BERNA
El casco antiguo de Berna conserva su esencia medieval, por lo que está considerado Patrimonio de la Humanidad. Os recomiendo un paseo por sus calles durante el que podéis conocer sus famosas fuentes, que además de suministrar agua a la ciudad, están decoradas con figuras renacentistas. Cada una de las fuentes representa una leyenda, creencia o a un personaje histórico.
Destacan la fuente “Zähringerbrunnen”, en la que se representa un oso, el símbolo de Berna. Cuenta la leyenda que allá por el siglo XII el conde Berchtold V von Zähringen (Bertoldo V para los amigos) buscaba un lugar donde asentarse cuando encontró esta zona durante una cacería. Para adueñarse del terreno tuvo que matar a un oso y en su honor le puso el nombre del animal a la ciudad (Bär pronunciado “bɛr” es oso en alemán). Desde entonces el oso es el símbolo de Berna. Además de en el escudo este animal está presente en la ciudad que cuenta con el Bärengraben (“Pozo del Oso”) un recinto poblado por osos desde el siglo XVI.


Otra de las más conocidas es la fuente del Kindlifresserbrunnen (“comeniños”) que representa a un gigante comiendo a un niño mientras lleva a otros en un saco. Se trata de un personaje popular que se utiliza para meter miedo a los niños para que se porten bien. Es un equivalente a “el hombre del saco” en la cultura española. Algunas interpretaciones sugieren que el ogro es representado con un sombrero puntiagudo a propósito para que se le identifique como judío a modo de líbelo de sangre (historias propagadas en al edad media para culpar a los judíos de crímenes y así promover el odio).

Consejo práctico: aunque comúnmente se piensa lo contrario, Suiza no pertenece a la Unión Europea, por lo que su moneda es el Franco suizo. Os recomendamos que lo tengáis en cuenta a la hora de llevar una tarjeta que permita el cambio de moneda sin comisión. O cambiéis en una casa de cambio del centro (y nunca en el aeropuerto por el bien de vuestro bolsillo).

CATEDRAL DE BERNA
Se trata del edificio religioso más alto del país. Fue construida en el siglo XIV en estilo gótico. Actualmente se trata de un edificio protestante pero la estructura inicial era católica, lo que se percibe en detalles en la construcción.
Su mayor atractivo es su torre de más de 100 metros de altura. Esto nos permite disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad y su entorno.


BUNDESPLATZ Y BUNDESHAUS
La Bundesplatz es la plaza principal de la ciudad y alberga mercadillos y eventos públicos varios días de la semana durante el año. Se construyó durante la ampliación de la ciudad en el siglo XII. Actualmente se puede disfrutar de una fuente con juegos de agua en verano y una pista de hielo en invierno.
Sin duda su evento más popular es el Zibelemärit (“mercado de la cebolla”) que se celebra el cuarto lunes de noviembre. Durante esta festividad la plaza y las calles de Berna se llenan de puestos en los que agricultores y campesinos ofrecen cebollas y otros productos de temporada. Es común la venta de ristras de cebollas decoradas que se ofrecen junto a otros productos como pan o tarta de cebolla.
En uno de los laterales de la plaza se encuentra el Bundeshaus (o Palacio Federal), el edificio es la sede del gobierno de Suiza.

Gastroconsejo: en los meses de más frío es muy común tomar un vasito de vino caliente o vino especiado en la calle. Esta bebida lleva vino (normalmente tinto), especias, azúcar y naranja o limón. Es muy común encontrarla en los mercados navideños y se ha vuelto típica en estas fechas.
CASA DE ALBERT EINSTEIN – “EINSTEINHAUS”
En el número 49 de la calle Karmagase se ubicaba la residencia del físico más famoso del mundo, Albert Einstein. Actualmente el apartamento se ha convertido en museo. Se repasa la vida y obra del científico además de permitirnos viajar en el tiempo hasta 1902, cuando el científico se mudó a Berna.
Durante su estancia en Berna Einstein desarrolló sus teorías más famosas como la Teoría de la relatividad o la equivalencia entre masa y energía (E=mc²) mientras trabajaba como funcionario en la oficina de patentes. Poco después se dispararía su fama en Europa. Aunque finalmente desarrolló su carrera en Estados Unidos al ser constantemente amenazado y criticado por su origen judío.


RELOJES Y NAVAJAS SUIZAS
Antes de marcharnos tenemos que hablar de los dos productos icónicos de Suiza.
A nivel mundial los relojes suizos son los más famosos del mundo pero ¿por qué?
Cuenta la leyenda que durante los meses de invierno los agricultores suizos estaban ociosos, ya que no podían cultivar. Por eso desde el siglo XVI muchos desarrollaron pequeños talleres de joyería y relojería, y lograron que con el paso del tiempo sus obras fuesen valoradas mundialmente. Aunque ahora hay mucha más competencia, la artesanía de la relojería mecánica es patrimonio inmaterial por la UNESCO. Y los relojes suizos siguen gozando de fama mundial.
La navaja suiza se desarrolla en el siglo XIX por un empresario que buscaba dotar al ejército suizo de una navaja con más de una herramienta y de alta calidad. Así nació la navaja multiusos que hoy está tan extendida en el mundo. Y que se ha convertido en el souvenir más práctico que puedes llevarte de este país.

¿Sabías qué…? Las Fuerzas Armadas de Suiza no toman parte en misiones internacionales, ya que se declaran neutrales, pero el servicio militar es obligatorio. Tras realizar el servicio algunos de los reclutas inician su carrera militar en Suiza y otros (si cumplen los requisitos) se presentan para formar parte de la Guardia Suiza. Es el ejército profesional más pequeño del mundo, que se encarga de la seguridad del Papa en la ciudad del Vaticano.
Nos despedimos de esta bonita ciudad y de Suiza, ya que tras volver a Ginebra pusimos rumbo a Madrid para planear ¡más viajes con historia!
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