Viaje a Irlanda: Irlanda del Norte
¡Hola viajeros! Continuamos nuestro viaje por la Isla Esmeralda, pero en esta ocasión nos vamos a Irlanda del Norte, la parte de la isla que, junto a Gales, Escocia e Inglaterra, conforman Reino Unido.
🚌 Nosotros visitamos Irlanda del Norte en autobús, saliendo desde Dublín🚌
CONTENIDO DEL ARTICULO
¿QUÉ VER EN IRLANDA DEL NORTE?
EL HAYEDO OSCURO – DARK HEDGES
La primera parada una vez cruzada la frontera fue esta avenida de árboles, famosísima actualmente por ser el Camino del Rey de Juego de Tronos.
Este paseo de hayas se encuentra aquí desde el S XVIII, cuando la familia Stuart (de origen escocés) lo mandó plantar de camino a su mansión, para dar sensación de majestuosidad a los visitantes.
La antigua mansión de los Stuart es actualmente un club de golf, pero el hayedo ha crecido y los árboles se han ido enredando en estos 300 años, logrando un efecto fantasmagórico que alimenta las leyendas. Y es que se cuenta que hay fantasmas en el camino…algunos dicen que es el de la señora Stuart, otros que es el fantasma de la hija ilegítima del dueño de la casa, o que los que deambulan son los espíritus de los que fueron enterrados allí. No sabemos si los espíritus lo pueblan, lo que sí que está claro es que el camino está lleno de turistas, ya que es una paraje peculiar, que merece una visita.


Consejo práctico: si viajáis a Irlanda del Norte desde Irlanda recordad cambiar dinero. Ya que aunque en Irlanda circula el Euro, en Irlanda del Norte la moneda es la libra esterlina, y si os dicen que admiten euros no os favorecerá para nada el redondeo que os hagan.

LA CALZADA DEL GIGANTE – THE GIANT’S CAUSEWAY
La segunda parada de la mañana se ha convertido en mi lugar favorito de la isla. Se trata de una formación geológica compuesta por más de 40.000 columnas de basalto. Estas impresionantes columnas se formaron debido al enfriamiento muy rápido de la lava de un volcán o caldera volcánica hace más de 60 millones de años.
Este singular paisaje junto al mar tiene el distintivo de Patrimonio de la Humanidad, y tras su creación hay una leyenda popular que da nombre a la formación rocosa. Cuenta la leyenda que esta zona era la morada del gigante Finn, y que desde la costa veía al gigante que habitaba en la Isla de Staffa (isla escocesa ubicada frente a la costa irlandesa). Algunos dicen que estos dos gigantes se llevaban mal, y que de tanto arrojarse rocas uno al otro se formó una calzada o camino sobre el mar; aunque otros dicen que querían conocerse y enfrentarse, y por eso construyeron la calzada. Cuando el camino entre los dos se había formado, Finn vió llegar al gigante escocés (llamado Bennandoner), y descubrió según se iba acercando que era más grande de lo que parecía en la distancia. Finn le pidió consejo a su mujer (Oonagh) ya que temía perder frente al escocés, y esta lo disfrazó de bebé y lo hizo pasar por su hijo. Cuando llegó Bennandoner y vió al supuesto hijo de Finn (muy grande incluso para un bebé gigante) pensó que Finn sería muchísimo más grande y huyó a su isla, destrozando la calzada a su paso. Y por ese motivo en la vecina isla de Staffa se encuentra la otra parte de la calzada de columnas de basalto.


La del gigante no es la única leyenda de la zona, ya que numerosas formaciones despiertan la imaginación, y son muchos los turistas que se pasean entre ellas intentando descubrir figuras. En el Centro de Visitantes donde se obtienen las entradas, hay disponibles audioguías que cuentan muchas de estas historias, marcando un recorrido para visitar las zonas más peculiares. Además, el edificio se encuentra mimetizado con el entorno, y en su interior podemos obtener más información sobre la geología y los paisajes de la zona.
La leyenda de los Leprechauns: por toda Irlanda es común ver figuras o imágenes de este ser mitológico. Según la tradición son hombrecillos que ya habitaban la isla desde época celta. Se les suele representar con un caldero de oro y según la leyenda, cualquiera puede exigirles el oro si los encuentra, pero son muy listos y se burlan de los humanos, por lo que el oro que entregan no es de verdad y se esfuma al final del día. Otros dicen que el verdadero oro de los leprechauns se encuentra al final del arcoiris, y que estos seres solo se dejan ver cuando un arcoiris surca el cielo, y dado el clima lluvioso de Irlanda…¡es muy probable que se den las condiciones para verlos! 😉
EL CASTILLO DE DUNLUCE – DUNLUCE CASTLE
Aprovechamos para hacer una parada en este Castillo situado en los acantilados de la costa de Irlanda y que también ha sido escenario del rodaje de Juego de Tronos, en este caso como Castillo de los Geyjoy en Pyke. Se trata de lo que queda de un castillo medieval del S XIII construido en una plataforma basáltica de los acantilados, unida a la costa mediante un único puente. La zona fue empleada como antiguo fuerte vikingo e Irlandés hasta la construcción del castillo a manos del conde de Úlster. En el S XVI en sus costas naufragó el Girona, una galera española. Posteriormente el castillo se convirtió en sede de varios clanes de familias de origen escocés, permaneciendo habitado hasta el S XVII. En el S XVIII la pared norte se derrumbó sobre el mar y con ella parte del castillo. A los piés de la fortaleza se han hallado restos de la ciudad perdida de Dunluce, arrasada tras el levantamiento irlandés del S XVII.

BELFAST
Pasamos la tarde recorriendo la capital de Irlanda del Norte. Esta ciudad es la segunda más grande de la isla (tras Dublín) y lleva poblada desde la Edad de Bronce. En el S XVII la mayor parte de la población era católica, hasta que se produjo la colonización de Úlster, en la que llegaron colonos ingleses y escoceses y se asentaron en la isla. Tras la Revolución Industrial, Belfast se transformó en un importante puerto comercial y sus astilleros de Harland and Wolff se convirtieron en los más importantes del mundo. A pesar de ello las leyes restrictivas británicas llevaron a Irlanda a la pobreza, por lo que casi la mitad de la población sobrevivía a base de patata, hasta que una plaga arrasó las cosechas en el S XIX ocasionado la llamada hambruna de la patata, por la que murieron casi dos millones de irlandeses.
Tras múltiples luchas, en 1937 Irlanda logra la independencia (en el primer post del viaje contamos más sobre este periodo de la historia del país) y la Isla se divide, por lo que Belfast pasó a ser la capital de Irlanda del norte como parte de Reino Unido, lo que la transformó en el escenario de múltiples actos terroristas del grupo Nuevo IRA (partidario de la unificación de toda la isla como una sola Irlanda). A partir de entonces la violencia fue creciendo en el llamado Conflicto Norirlandés que ha enfrentado a los Unionistas (principalmente protestantes y partidarios de continuar como parte de Reino unido) y a los Republicanos o Nacionalistas (principalmente católicos y partidarios de la anexión de Irlanda del Norte a la República de Irlanda). El conflicto llevó a construir los “muros de la paz” para separar ambas comunidades dentro de la ciudad , pero a lo largo de las décadas se mantuvieron los enfrentamientos. Uno de los hechos más famosos fue el Bloody Sunday de 1972 (diferente al de 1920 que os contamos en el post de Dublín) ya que el grupo irlandés de rock U2 llevó a la fama la canción basada en lo ocurrido con el nombre “Sunday Bloody Sunday”. Durante esta jornada se convocó una manifestación a favor de los derechos de las mujeres y en contra del encarcelamiento sin juicio de los sospechosos de pertenecer al IRA, pero tras ser prohibida por el gobierno británico un grupo reducido de manifestantes decidió seguir con la protesta llegando a lanzar piedras a una de las barricadas, a lo que el ejército británico respondió disparando a los manifestantes, hiriendo a más de 30 personas y matando a 14. A pesar de que hay tensión política en el país, actualmente hay un alto al fuego basado en el Acuerdo del Viernes Santo, firmado en 1998 a partir de la realización de un referéndum en Irlanda e Irlanda del Norte.


¿Qué ver en Belfast?
Ayuntamiento de Belfast: de estilo neoclásico y con múltiples monumentos a su alrededor. En uno de los laterales encontramos el monumento en recuerdo a las víctimas del hundimiento del Titanic, ya que el buque fue ensamblado en los astilleros de Belfast, desde donde comenzó su primer y último viaje.
Hotel Europa (Europa Hotel): es famoso por ser el hotel más bombardeado del mundo, un total de 36 veces durante el conflicto norirlandés en los conocidos como “Los Disturbios” (“The Troubles”).
Museo del Titanic: en el lugar donde se levantaban los famosos astilleros de Harland and Wolff hoy se alza este museo en memoria de las víctimas del naufragio. La altura del museo es la misma que la que tuvo el transatlántico (27 metros) y la capacidad de visitantes es la misma que la del barco (3547 personas). El recorrido es interactivo, y a través de las diferentes salas se ofrece un acercamiento al contexto histórico de la construcción de los barcos de la compañía White Start Line, información sobre el barco y el resto de la clase Olympic, recreaciones de los camarotes, testimonios y noticias del hundimiento; así como información sobre el proceso de descubrimiento de los restos del navío, de los que se ofrece una proyección en directo desde las profundidades del océano.
Crown Liquor Saloon: Este pub de principios del S XIX situado en Great Victoria Street ofrece un contraste con el típico pub irlandés. Es de estilo inglés, con decoración de época al estilo victoriano, y surgió como un palacio de ginebra, estos eran locales lujosos iluminados con luz de gas donde se vendía ginebra y otras bebidas alcohólicas, que surgieron en el S XIX (ya que antes la ginebra sólo se podía vender en tiendas farmacia, para usos medicinales y no recreativos). Actualmente sirven muchos tipos de bebidas y el local mantiene un antiguo sistema de campanas para ser atendido en la mesa y las placas de metal para encender fósforos en la mesa (ya en desuso). Cuenta la leyenda que el dueño, Flanangan (de origen católico y defensor de la República de Irlanda) y su mujer (protestante y monárquica), se echaron a suertes el poner el nombre al local y ganó ella, por lo que le puso el nombre de Crown (Corona) en honor a la corona británica, y él como venganza mandó a los artesanos italianos que trabajaron en el embaldosado del local que colocaran un mosaico de una corona en el suelo, y de esta forma la corona sería pisada todos los días por los visitantes del pub.
Aquí termina nuestra excursión por Irlanda del Norte, pero no por Irlanda, ya que ¡al día siguiente pusimos rumbo a Galway!

2 Responses
Muy interesante como siempre. Enhorabuena!!
¡Muchísimas gracias por tus palabras! =)
Seguiremos esforzándonos para crear contenido interesante y útil para los que queréis visitar estos lugares, o vivir el viaje con nosotras a través de nuestros relatos